12ENE26 – SANTANDER.- El estudioso y escritor Pedro Arce ha vuelo a reivindicar la necesidad de señalizar la ruta de Calor V por Cantabria, no solo como referencia histórica, sino, también, para su utilización con fines turísticos y lúdicos. Arce hizo el planteamiento durante una conferencia que pronunció en el restaurante Picos de Europa de Santander, promovida por la peña Segundos Jueves, bajo el título “Carlos V en su primer viaje por Cantabria”. Al final, de manos de Higinio Gutiérrez, recibió diversos obsequios de recuerdo y agradecimiento por su documentada información.
En el otoño del año 1517, Carlos de Habsburgo, hijo de Felipe de Austria y Juana de Castilla, llega a tierras cántabras para hacerse cargo del Reino de España, con el nombre de Carlos I. Tras un viaje azaroso arriba la flota al pequeño lugar de Tazones (Asturias), y tras recorrer la costa oriental asturiana (Villaviciosa, Colunga, Ribadessella, Llanes y Pimiango), llega a tierras de la actual región de Cantabria, en un periplo que le llevaría por San Vicente de la Barquera, Treceño, Cabuérniga, Los Tojos y Reinosa, para adentrarse por Aguilar de Campoo en tierras castellanas, llegando donde su madre, Juana que estaba recluida en Tordesillas.
Retornó a Valladolid, donde tomó posesión como rey de España, siendo jurado por las Cortes y convirtiéndose en rey, con el nombre de Carlos I; algo parecido a lo que haría después en Aragón, donde fue jurado por sus Cortes. Y años más tarde sería coronado como emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, con el título de Carlos V, nombre que ha predominado en su nomenclatura histórica.
El paso por Cantabria, con largas estancias en San Vicente de la Barquera y reinosa y múltiples sucesos, aventuras y anécdotas en aquel otoño de 1517, fue escrito por su cronista, Lauren Vital, que nos ha dejado un texto de gran interés.
“Y este viaje, visto desde los tiempos actuales, no solo debe ser una referencia histórica, sino la ocasión para su utilización turística y lúdica, al objeto de generar una ruta de gran interés y dentro de los caminos históricos de Carlos V, un personaje que recorrió toda Europa en la defensa de un imperio y de unas ideas religiosas”, enfatizó Pedro Arce en su conferencia.
Por ello, el conferenciante insistió en la necesidad de señalizar e informar mediante cartelería de este camino, porque el viajante se va a encontrar con un paisaje variado e interesante, con múltiples alojamientos y restaurantes, con una gastronomía especial (Sorropotún, Cocido Montañés, Alubias Rojas, Cocido de Arvejas, Cocido de Garbanzos, etc.), sin olvidar la repostería de corbatas, pejinos, palucos, pantortillas o Reinosas, así como ferias de año con ganado tudanco (Treceño, Valle de Cabuérniga, Correpoco,…), fiestas como la del Cocido de Ucieda, personajes como el Inquisidor Corro, Fray Antonio de Guevara, Fray Silvestre Vélez de Escalante, Manuel Llano, José María de Cos, Augusto González de Linares, Ángel de los Ríos o Rodrigo de Reynosa, “por poner solamente algunas de los incentivos del camino”.
Pero el caminante se va a encontrar con muchas más cosas, como una arquitectura de buenas casonas y palacios, muchas humildes casas, los ganados pastando en las praderas y cuantos servicios precise como las estaciones de ferrocarril o de autobuses, oficinas públicas, servicios sanitarios o asistenciales, servicios deportivos, etc., que pueden hacer un camino agradable.
Tan solo San Vicente de la Barquera organiza actividades festivas e institucionales para recordar el paso y estancia de tan egregio personaje en su localidad; “sería deseable que aquellos lugares donde pernoctó –Treceño, Cabuérniga, Los Tojos y Reinosa- además de la villa marinera de San Vicente, recordaran este paso, como un acontecimiento histórico de gran importancia", apuntó Pedro Arce en su conferencia pronunciada en Santander.