Rincón Gastronómico

Enólogo Pablo Ossorio

Bodegas Hispano-Suizas

“El Capricho de Dionisos”

Segundo López Soria (*) | Lunes 05 de enero de 2026
05ENE26 – MADRID.- La Comunidad Valenciana tiene en la D.O Utiel Requena a un mago de la enología, Pablo Ossorio. Junto a sus socios Rafael Navarro, y el publicista Marc Grin comparten la propiedad de Bodegas Hispano+Suizas. El año que comienza, 2026, cumplirá la bodega de Requena su vigésimo cumpleaños.

Los dos primeros amigos asumieron la responsabilidad de seleccionar las variedades adecuadas a suelo y clima, innovando con vides foráneas, preparando el camino para elaborar sus formidables cavas y vinos de alta gama. Vinos diferentes, con personalidad. Consecuencia de técnicas de elaboración revolucionarias, y el cuidado respetuoso de unos viñedos cultivados en ecológico vendimiados a mano. El tercero, Marc, promociona y comercializa internacionalmente los vinos y cavas. La prensa especializada, año tras año, destaca a Hispano+Suizas como la bodega más laureada de España. Invariablemente recibe puntuaciones sobresalientes en prestigiosas guías de vinos nacionales y foráneas. Igualmente sucede en catas ciegas profesionales, que son refrendadas por aficionados y consumidores, que coinciden año tras año en destacar la calidad de unos Cava premium, y la originalidad de los vinos tranquilos de Bodegas Hispano+Suizas. La Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino integrada por especialistas, críticos de vino, y prescriptores de prestigio, después de catar anualmente los mejores vinos de bodegas españolas, coinciden en otorgar calificaciones sobresalientes a las elaboraciones de Pablo Ossorio. Coincido con mis colegas. Tanto los espumosos, como blancos, rosados, y tintos que elabora Hispano+Suizas son vinos con la personalidad que le otorga su creador. Intuición y profesionalidad para extraer de aquellas uvas nobilísimas francesas que plantaron en viñedos de Utiel Requena (chardonnay, y pinot noir), unos Cava y vinos de guarda únicos, vinos de verdadera fantasía. Ossorio nos ha acostumbrado al Lujo. Porque Bodegas Hispano+Suizas se ha unido a la Asociación Española del Lujo (Luxury Spain), donde únicamente lo integran marcas Premium de productos de lujo españoles; siendo sus espumosos Tantum Ergo Exclusive y Tantum Ergo Vintage, blancos de chardonnay y pinot noir, los Cava que forman parte de este selecto club, al igual, que Tantum Ergo Rosé, elaborado con pinot noir. De los estupendos vinos tranquilos que cocina Pablo Ossorio, en esta ocasión comentaré un tinto que me entusiasma, por su singularidad, rareza positiva (también una pizca de añoranza), donde este sabio ha desplegado verdadera fantasía: Bobos Finca Casa La Borracha, monovarietal elaborado con uvas de la variedad bobal, procedentes de viñas casi centenarias. La vinificación y fermentación alcohólica la hace en barricas de roble americano de 400 litros y permanece macerando durante una quincena. Concluye su maduración, por espacio de 10 meses, en barricas nuevas de roble francés Allier, antes alcanzar su estructura definitiva reposando en botellero.

(Bobos Finca Casa La Borracha. Tintazo 100% de la variedad autóctona bobal. El BOBOS de Ossorio, asombrosa rareza, es la mejor de las elaboraciones de bobal que he probado. (No encontraran muchos vinos de bobal, de otras firmas, en las vinotecas). Y es que la bobal es una uva tinta local, nativa de ciertos territorios de la Comunidad Valenciana y tierras aledañas. Antaño fue menos apreciada por desconocimiento de su enorme calidad. Formidable por su distinción y complejidad una vez que se cuida su elaboración. Una variedad que reina en Utiel Requena y Manchuela, que lamentablemente estuvo destinada a dar color, acidez, y algo de grado, a vinos ensamblados de inferior calidad destinados a la exportación de graneles.

Imborrables mis recuerdos de infante. Visita a aquella bodega impoluta, limpia al extremo. Memoria de aromas que emanaban de unos vinos honestos. Vinos sencillos, nacidos de vides ubérrimas, horneados en barro y hormigón… Cuando acompañaba al químico Marcelo López, mi padre, que en aquel tiempo elaboró vinos de bobal).