Escribir te perpetúa... ¡Inténtalo!

Hola, hola… ¿Hay alguien ahí afuera?

REFLEXIÓN

Por Marcelo Fernández Romo – desde Santiago de Chile.

Miércoles 22 de octubre de 2014

Es el solitario mundo de los ciegos.

Es el no conocer la realidad que envuelve sus vidas (tal vez para los tiempos que estamos viviendo, sea mejor).



Debe ser muy difícil no conocer nada y tener que imaginarlo todo.

Vivir en la oscuridad absoluta, la indefensión absoluta, el poner en riesgo la vida minuto a minuto por el sólo y mísero hecho de caminar. Imaginar la vida. Imaginar el amor.

Creo que la falta de la visión, es una de las peores condenas para un ser humano.

Es por eso que quiero destacar mi admiración por todas aquellas personas no videntes que han logrado un lugar destacado en el desarrollo de la sociedad.

En mis años de universitario, conocí a un estudiante de Kinesiología ciego, quien con mucho humor me decía: “lo que no se ve, se imagina…y se toca…”. Claro que ignorábamos que hoy, con “el destape global”, cada vez habría menos que imaginar y más que mirar…y tocar…