Chile

Sergio Romero, el embajador pinochetista en Madrid

Embajador Pizarro ataviado con el traje típico de "huaso", en un acto alusivo al Bicentenario chileno en Madrid (Foto Jorge Infante Velarde)

Embajador chileno en Madrid: Los rescoldos de la dictadura

El diplomático defendió al dictador hasta su muerte, en 2006, y criticó duramente su detención en Londres en 1998

Miércoles 22 de octubre de 2014

Era aún candidato a las últimas presidenciales chilenas cuando en enero de 2010, Sebastián Piñera, ex líder de la derechista Renovación Nacional, prometió que, si llegaba a formar gobierno, excluiría a los colaboradores de Augusto Pinochet porque su Ejecutivo estaría “mirando al futuro”. Piñera ganó los comicios y es desde marzo de 2010 el máximo mandatario del país.



Pero el pasado de la dictadura sigue ahí. Sin desaparecer del todo. De hecho, Piñera designó enseguida a Sergio Romero Pizarro, un pinochetista declarado, como su embajador en España. Romero fue subsecretario de Agricultura del general golpista.

Cuando cayó la dictadura y Patricio Aylwin se convirtió en el primer presidente de la recuperada democracia en Chile,  decretó la disolución de la llamada Colonia Dignidad, un centro de detención y tortura nazi en la comuna de Parral, provincia de Linares, en la VII Región del Maule. La colonia estaba dirigida por Paul Schäfer un ex nazi que fue luego condenado por pederastia, homicidio, torturas e infracción a la Ley de Control de Armas y que durante la tenebrosa dictadura de Pinochet gozó de la protección oficial  del gobierno.

En ocasión del cierre ordenado por el gobierno del presidente Aylwin, Romero se opuso al decreto que declaraba liquidada la persona jurídica Sociedad Benefactora y Educacional Dignidad. Hasta “firmó un recurso de inconstitucionalidad”.

 

En octubre de 1998, Baltasar Garzón ordenó la detención en Londres del general Pinochet, senador vitalicio desde marzo de ese año. Romero, entonces también miembro de la Cámara alta y ex presidente de la misma, rechazó tajantemente su arresto, pidió "máximo respeto" para el genocida y acusó al “socialismo internacional” de cometer “un grave error”. En aquel momento, participó de la mayoría que, por un solo voto, aprobó la protesta de la Cámara alta chilena contra los tribunales españoles. Incluso criticó que la secretaria de Estado de EEUU de la época, Madeleine Albright, apoyase el desafuero del general. Y siguió defendiendo al dictador hasta su muerte, en 2006. Sin reparos. Al presidente Ricardo Lagos, socialista y democráticamente elegido, le llamó en cambio "francotirador" y "guerrillero".

Romero está en España desde mayo de este mismo año. Presentó sus credenciales ante el rey Juan Carlos I el 13 de ese mes. Y, por lo pronto, ha “criticado abiertamente” el modelo social europeo, felicitándose del viraje a la derecha de Europa, caso del Reino Unido.

El sitio web  de la embajada chilena ha maquillado los datos del actual embajador y omite toda alusión a la sombra y el pasado pinochetista de Romero y prefiere remarcar  que de él, “destaca su ejercicio como senador de la República [...] en el periodo 1990-1994 y reelecto en dos ocasiones consecutivas (1994-2002 y 2002-2010)”. Añade que fue presidente del Senado entre 1997 y 1998 y entre 2005 y 2006.

 

El portavoz de Izquierda Unida Gaspar Llamazares ha interpelado al gobierno español

 

El portavoz de IU Gaspar Llamazares ha intepelado al gobierno español el pasado día 8 de noviembre y pregunta al Ejecutivo el  por qué dio su plácet a la acreditación de Romero como embajador, y qué conocía de su carrera política y si sabe qué más miembros “involucrados” en la dictadura, están destinados en Madrid y si piensa repudiar a más personas afectas al régimen que pueda enviar Piñera a España. Llamazares inquiere también al Ejecutivo si solicitará el relevo del diplomático e insiste en preguntar por qué se le dejó acreditarse como embajador aún con su notorio pasado como colaborador del dictador Pinochet situación que no se compadece con la condición de gobierno socialista que ostenta el actual ejecutivo español y ha preguntado al Gobierno si piensa solicitar a Chile su sustitución.

En su escrito, el portavoz en la Cámara baja,  señaló de manera expresa, que traslada al Ejecutivo una petición de “ONG’s y asociaciones de DD.HH.”, y detalla la trayectoria política de Romero, repasando una y otra vez su relación con el régimen militar que gobernó Chile desde 1973 a 1990. El hoy embajador ocupó el cargo de subsecretario (viceministro) de Agricultura, “mientras en ese Gobierno –recuerda Llamazares– se perseguía, torturaba y asesinaba, entre otros, a campesinos por su militancia sindical y política o, simplemente, por conveniencia del hacendado de turno”.

 

No obstante la sólida argumentación y relación de hechos presentada por el portavoz de Izquierda Unida (IU) no parece probable, que el gobierno español vaya a tomar una acción sobre esta petición y, en cualquier caso, una eventual acción va a tardar mucho tiempo lo cual contribuirá sin duda, a amainar el efecto  que las manifestaciones  en contra del embajador estén realizando distintas agrupaciones de residentes chilenos en Madrid, cada cierto tiempo.