El cardenal Jorge Urosa, que es a la vez arzobispo de Caracas, tensó el Parlamento de Venezuela, donde compareció para explicar su acusación de que el presidente Hugo Chávez y los diputados que lo apoyan quieren llevar al país hacia el socialismo marxista, «que copa todos los espacios, es totalitario y conduce a una dictadura», saltándose la Constitución. Urosa fue recibido con gritos de apoyo y de condena por decenas de opositores y de seguidores del Gobierno que lo esperaban a las puertas del Legislativo.
Aunque inicialmente se informó de que sus explicaciones serían reproducidas en directo por la red de emisoras estatales de radio y televisión, finalmente los diputados optaron por recibir al prelado a puerta cerrada temiendo las consecuencias en la opinión pública de lo que dijera. Antes de acceder al recinto, el diputado Ulises Daal, presidente de la Comisión de Participación Ciudadana, declaró que preguntaría a Urosa si estaba al tanto de que, debido a su «estatura y jerarquía», su señalamiento podría ser interpretado como «una acción orientada a desestabilizar» al país.
El arzobispo ratificó durante la sesión las acusaciones contra Chávez. «Ha mantenido valientemente su posición, en términos muy respetuosos, muy serios y muy responsables y ha señalado que hay leyes que se han aprobado en la Asamblea que violan la Constitución», explicó el diputado del partido opositor Podemos, Ismael García.
Ataques de Chávez
El arzobispo ha sido blanco de los ataques de Chávez, quien lo ha llamado «troglodita» e «indigno» y ha dicho que, detrás de su «juego», «se encuentra el golpe de Estado». Su comparecencia, seguida con mucho detenimiento por la jerarquía de la Iglesia venezolana, se produce en un momento de gran tensión en las relaciones diplomáticas de Venezuela con la vecina Colombia.
Este miércoles el canciller venezolano, Nicolás Maduro, afirmó en Buenos Aires que su país considera necesaria una «rectificación» por parte del próximo Gobierno colombiano, que presidirá Juan Manuel Santos, para impulsar un modelo de relaciones bilaterales basadas en el «respeto absoluto». Maduro ha iniciado una gira por varios países del cono sur para lograr apoyos para un plan de paz en Colombia.
Álvaro Uribe criticó de inmediato la propuesta en un acto que tuvo lugar en el Ministerio de la Defensa. «Algunos quieren hacer equivocar a Colombia de nuevo, para aflojarle el pescuezo a la culebra a fin de que vuelva a tomar oxígeno y nos vuelva a envenenar. Cuidado con eso. Algunos hablan de paz, pero ignoran la seguridad», dijo.
En su discurso, el presidente colombiano, que abandonará el poder dentro de diez días, criticó que se quiera «internacionalizar» la demanda de un posible diálogo con las guerrillas de las FARC y el FLN, aunque sin mencionar directamente a ningún país. «En esa trampita no vamos a caer. Solamente demandamos de la comunidad internacional que cumpla las normas internacionales que nosotros cumplimos: luchar contra el terrorismo y no albergarlo en parte alguna», señaló.