Chile

Condenan a 4 ex agentes de la dictadura chilena por la muerte de 4 opositores en 1981

Miércoles 22 de octubre de 2014
Santiago de Chile.- Un juez chileno condenó hoy en primera instancia a cuatro ex agentes de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) por la muerte de cuatro opositores asesinados en 1981 en los alrededores de la capital chilena, informaron fuentes judiciales.

El juez Joaquín Billard condenó a doce años de prisión a Álvaro Corbalán Castillo y a Alejandro Astudillo Adonis, ambos ex miembros de la temible Central Nacional de Inteligencia (CNI), la policía secreta del régimen militar.

Además, fijó seis años de presidio para Fernando Rojas Tapia y para Enrique Sandoval Arancibia, también ex agentes de la CNI.

En cambio, Luis Correa Soto, procesado en este caso, fue absuelto al acreditarse su falta de participación en los hechos.

Los cinco habían sido procesados en abril de 2008 por los homicidios de cuatro militantes de izquierda ocurridos el 10 de noviembre de 1981 en el sector cordillerano de Las Vizcachas, en las cercanías de Santiago de Chile.

Las víctimas eran Juan Ramón Soto Cerda y Jaime Alfonso Cuevas Cuevas, ambos militantes del Partido Socialista, y Luis Pincheira Llanos y Nelson Luis Araneda Loaiza, que eran miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

Sus cuerpos fueron hallados en un automóvil incendiado frente a la casa del entonces ministro de Relaciones Exteriores, René Rojas.

Según organizaciones de izquierda y familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos, los cuatro militantes fueron asesinados tras ser detenidos por la policía secreta, que después incendió el automóvil y escenificó en el lugar un falso enfrentamiento.

Un peritaje de la Policía de Investigaciones acreditó que las víctimas no causaron los impactos que recibió el automóvil de la Central Nacional de Inteligencia (CNI), como la dictadura quiso hacer creer en ese tiempo.

El juez también determinó que el Fisco de Chile y los cuatro condenados deben entregar solidariamente a siete familiares de las víctimas 30 millones de pesos (unos 58 mil dólares) para cada uno.