América

Evo Morales invita a masticar hoja de coca a miembros de la ONU

Presidente Morales defiende el “masticado” de la hoja de coca como parte de la cultura boliviana

BOLIVIA

El embajador, Pablo Solón, le recordó que en 2007 la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes pidió que no se llevara a cabo esa práctica

Miércoles 22 de octubre de 2014
Evo Morales invita a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes a masticar la hoja de coca. El presidente reacciona así después de que el embajador de ese país en la ONU, Pablo Solón, recordara que en 2007 la JIFE pidió formalmente a Bolivia que "enseñe a su población a no masticar la hoja de coca", lo que, en su momento, se consideró un "atentado" a la cultura boliviana.

Según Solón, la JIFE, con sede en Viena, tuvo una posición menos dura en 2009, si bien el Gobierno de Bolivia ha rechazado varias veces sus peticiones de prohibir el masticado de coca porque se trata de un hábito arraigado en una parte de su población.

La ONU penalizó en 1961 la hoja de coca, que también se cultiva en Perú y Colombia, al considerar que es un estupefaciente, por los alcaloides que tiene para la elaboración de la cocaína.

El Gobierno boliviano ha solicitado formalmente el año pasado a la ONU que elimine esa penalización y confía en que en enero próximo podrá festejar ese objetivo, si ninguno de los 192 países del organismo plantea objeciones a esa demanda. Evo Morales insistió este miércoles en que quienes mastican coca en Bolivia saben que esta planta "es medicina y alimento" y aseguró que nunca dejará de defender los cultivos de la hoja.

Pese a ser presidente de su país, Morales sigue como máximo dirigente sindical de las seis federaciones de los productores de coca de la zona del Chapare, en el centro de Bolivia. No obstante, también reconoció que existe un mercado ilegal para la coca con el propósito de ser usada para elaborar cocaína, por lo que pidió a campesinos de Caranavi "racionalizar" sus plantaciones.

Según un informe presentado a mediados de 2009 por Naciones Unidas con datos de 2008, en Bolivia existen 30.500 hectáreas del cultivo, si bien un reciente informe del Gobierno estadounidense eleva la superficie de cocales a 32.000.

Desde febrero, cuando comenzó un programa de erradicación de coca concertado con los campesinos, las fuerzas militares destruyeron 674 hectáreas de esa planta y, a fin de año, deben superar las 5.000 para cumplir con la ley que establece límites a los cultivos.