Freyre, de 39 años, y Di Bello, de 41, tenían previsto casarse este martes, cuando se conmemora el Día Mundial contra el Sida, enfermedad que ambos padecen.
Miércoles 22 de octubre de 2014
Buenos Aires. La ratificación del fallo judicial en favor de la celebración de la primera boda de una pareja homosexual en América Latina desató hoy una tormenta en el seno de la Justicia argentina y abrió de nuevo las puertas al posible matrimonio tras una sentencia en contra.
La jueza de primera instancia Gabriela Seijas, quien a mediados de noviembre dictó un fallo que permitía la boda entre José María Di Bello y Alex Freyre argumentando que es "inconstitucional" el impedimento legal para que dos personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio, ratificó hoy su decisión e instó al registro civil de la ciudad de Buenos Aires a casar a la pareja.
La jueza sostuvo que su sentencia es firme y apuntó que su incumplimiento dejaría al registro civil en una situación de desacato, según portavoces de la Federación de Gays, Lesbianas y Transexuales de Argentina.
La decisión de Seijas, anunciada mientras cientos de personas aguardaban en el registro civil de la capital argentina para asistir a la boda entre Di Bello y Freyre, complica aún más la maraña legal creada en torno a este matrimonio.
El problema estalló el lunes, cuando la jueza Marta Gómez Alsina, a cargo de un juzgado nacional en lo Civil, anuló el fallo de Seijas atendiendo a un recurso del abogado Francisco Roggero, a quien medios locales relacionan con organizaciones católicas.
La Cámara Nacional en lo Civil de Buenos Aires dictó hoy la suspensión de la boda hasta que la causa cuente con una sentencia definitiva.
Entretanto, el gobierno de la ciudad, encabezado por el conservador Mauricio Macri, adelantó que acudirá a la Corte Suprema para dirimir el conflicto, mientras que el juez del máximo tribunal Carlos Fyat anticipó que habrá un pronunciamiento sobre el tema, aunque no precisó cuándo se producirá.