América

Los Kirchner empiezan a perder el control de las protestas en la calle

Protestas callejeras en Buenos Aires

Protestas callejeras en Buenos Aires

Varias manifestaciones por distintos motivos hicieron de Buenos Aires un infierno de tensión y caos

Miércoles 22 de octubre de 2014
Otro día de furia vivieron ayer los habitantes de Buenos Aires y sus alrededores debido a los numerosos cortes de calles, avenidas y autovías por parte de manifestantes de diferentes organizaciones sociales y por distintas reivindicaciones. Esto significa que cayeron en saco roto las palabras que el jueves pronunció la presidenta Cristina Fernández, haciendo un llamamiento para que cesen los piquetes y los cortes de tráfico.

Ayer, los ciudadanos sufrieron cuatro marchas en distintos sitios. En una los manifestantes se solidarizaban con los trabajadores despedidos de la empresa alimenticia Kraft, principal conflicto sin resolver. Otra tenía como protagonistas a estudiantes que reclamaban por la situación de su colegio. La tercera estuvo promovida por agrupaciones de derechos humanos que pedían la libertad de los presos políticos en Chile.

También se celebró una marcha por la paz en el mundo que se hizo simultáneamente en Nueva Zelanda. Por otra parte, los simpatizantes del club de fútbol Huracán cortaron una avenida para realizar un banderazo en respaldo a los jugadores y al entrenador, Ángel Cappa. Además, miembros del sindicato de estibadores cortaron los accesos al Ministerio de Trabajo en el centro de la ciudad.

Como consecuencia, Buenos Aires quedó convertida en un auténtico infierno, la conducción fue caótica y algunas carreteras de acceso a la capital soportaron filas de coches retenidos de hasta ocho kilómetros de longitud.

Muchos ven detrás de esta nueva oleada de cortes una lucha política interna entre los sindicatos oficialistas y los no alineados que acusan a los primeros de haber pactado con el Gobierno para postergar las actualizaciones salariales de sus afiliados.

Por otra parte, los grupos de ultraizquierda han vuelto a ganar presencia en la calle, desplazando a los piqueteros kirchneristas que habían decidido no manifestarse más con cortes en el tráfico siguiendo las consignas del Gobierno.

Nadie respeta la norma de solicitar autorización para realizar una marcha, la policía dice que espera la orden de los fiscales para intervenir y estos argumentan que las fuerzas de seguridad no precisan de orden alguna para actuar y liberar el tráfico.

El Gobierno, por su parte, no reacciona. Tiene miedo de disolver las manifestaciones porque los propios Kirchner estimularon y fueron defensores de este tipo de movimientos en los comienzos de su administración. Pero el malestar creciente de la población los obligará a tomar alguna medida concreta para evitar esta fiebre contagiosa de protestas callejeras.