Euromundo Global MADRID EDICIÓN DIGITAL
8 de abril de 2020, 13:10:41
Ciencia y Tecnología


La fotografía de la década: un agujero negro


Astrónomos norteamericanos están trabajando en una red de telescopios de microondas que permite obtener imágenes del agujero negro del centro de nuestra galaxia.


Un agujero negro es un asombroso fenómeno en el que una región del espacio- tiempo está alterada, su masa es tan grande que nada puede escapar de su atracción, ni siquiera la luz. Los agujeros negros se forman generalmente por la muerte de una estrella supermasiva, cuya masa concentrada genera una gravedad tan poderosa, que 'cae' sobre sí misma y desaparece, dejando 'atrás' sólo su gravedad, que sigue absorbiendo toda la materia que se aproxima a sus cercanías.

La teoría de la relatividad general de Einstein predijo la existencia de los agujeros negros, y las actuales teorías sobre las estructuras del cosmos nos describen un espacio lleno de galaxias, cada una con un agujero negro supermasivo en el centro. En las llamadas galaxias activas, gigantescas cantidades de gas fluyen hacia el agujero negro, formando un disco de materia tan caliente alrededor del agujero, que su brillo oculta el de las billones de estrellas que lo circundan.

El centro de nuestra galaxia no es tan activo, y el disco de gas alrededor de nuestro centro galáctico es mucho más tenue. El agujero negro en sí no emite luz, pero los gases que caen hacia él si lo hacen, lo que los astrónomos pretenden ver es como cae la materia y la luz en el agujero, de tal manera que lo que esperan distinguir es al agujero manifestandose como una sombra o silueta sobre el gas brillante.

Pero observar el agujero no será fácil. El agujero negro es supermasivo, no supergrande. El tamaño que la teoría de la relatividad predice para un agujero negro de 4.5 millones de masas solares es de 27 millones de kilómetros. Parecen bastantes, pero la Tierra se encuentra a unos 25.000 años luz del centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia, y el tamaño aparente de un objeto de 27 millones de kilómetros a esa distancia no es mayor que el tamaño de una bacteria sobre una mesa a un par de metros de distancia.

Un equipo del Observatorio Haystack del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), comandado por Shep Doeleman ha solucionado el problema. El equipo de astrónomos está conectando una red de telescopios de microondas a lo largo de todo el planeta. Lo que Doeleman y su equipo hacen es utilizar una probada técnica, llamada VLBI (interferometría de base amplia). La técnica consiste en combinar las observaciones de antenas parabólicas que están muy separadas de tal manera que sus lecturas superpuestas equivalen a una sola antena parabólica, pero casi del tamaño de La Tierra.

En Septiembre pasado, cuando la red estaba todavía en construcción, ya se pudieron obtener imágenes de Sagittarius A*, el centro de nuestra galaxia. Las imágenes obtenidas eran difusas, pero se adivina el agujero negro en ellas. Lo que ahora pretende el equipo de Doeleman es, con la red finalizada, obtener imágenes detalladas de la silueta del agujero. Los datos obtenidos de esta forma por los astrónomos terminarán de confirmar la teoría de la relatividad general, y aportarán nueva información acerca de la evolución, comportamiento y origen de los agujeros negros.
Euro Mundo Global.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.euromundoglobal.com