Euromundo Global MADRID EDICIÓN DIGITAL
9 de abril de 2020, 5:23:06
Ciencia y Tecnología


Exitoso lanzamiento de las sondas 'Planck' y 'Herschel'

Los 'ojos y oídos' de la Agencia Espacial Europea (ESA), ya están en camino hacia su emplazamiento definitivo


La misión más ambiciosa del plan Horizon 2000 de la ESA ha despegado con éxito de la base que la Agencia tiene en Kourou, en la Guayana francesa. El objetivo de estas dos sondas es investigar el espacio profundo, una, la Planck Surveyor, destinada a medir la anisotropía del fondo cósmico de microondas, y otro, el Observatorio Espacial Herschel, que observará objetos distantes en el espectro infrarrojo.


A las 10:15 hora local ha despegado el cohete transportador Ariane 5. Las dos sondas que contiene forman parte de uno de los proyectos más caros y ambiciosos de la Agencia Espacial Europea (ESA), dentro del plan Horizon 2000, presentado en 1994, pero que en realidad se viene desarrollando desde 1985, cuando se lanzó la sonda Giotto para encontrarse con el cometa Halley. El proyecto también engloba las misiones que pusieron en órbita los observatorios ISO (Infrared Space Observatory) y SOHO ( Solar and Heliosferic Observatory), lanzados en 1995, la sonda Ulysses, en 1990, estas tres conjuntamente con la NASA, el satélite astronométrico Hipparcos, lanzado en 1989, la sonda Cassini-Huygens, el telescopio de rayos X XMM-Newton, la sonda Rosetta, las sondas Venus Express y Mars Express, las mencionadas Planck y Herschel y la futura misión Gaia, prevista para 2011 y que nos dará el mapa más preciso en tres dimensiones, principalmente de la Vía Láctea, nuestra galaxia, y de más allá de ésta.

En este proyecto de la Agencia Espacial Europea, que abarca más de 20 años de misiones, se pretende observar los fenómenos cósmicos que pueden revelarnos las respuestas que persiguen astrofísicos y astrónomos desde hace décadas, el origen del universo, su velocidad de expansión, la mecánica de la formación de las galaxias y las agrupaciones de galaxias, la composición de las nubes de gas interestelar del espacio profundo, la formación de agujeros negros y catalogación y astronometría más precisa de las estrellas. Un proyecto que hasta la fecha y salvo alguna excepción, como la Mars Express, ha estado jalonado de grandes logros. El lanzamiento de estas dos sondas supone un paso más en la cada vez más exitosa carrera de la Agencia Espacial Europea por ser líder en la investigación científica del espacio profundo y en el desarrollo de un proyecto científico a largo plazo.

A unos 1.600 kilómetros de altura la última etapa del propulsor Arianne inició el desacoplamiento de las sondas y el inicio de su siguiente etapa, la del viaje que las llevará, cada una por su camino, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, al punto de Lagrange L2, una zona del espacio donde podrán trabajar sin interferencias gravitatorias o magnéticas de la Tierra o la Luna.

El trabajo de la Planck será observar y analizar la radiación cósmica de fondo en el espectro de las microondas, captando variaciones en altas y bajas frecuencias. El estallido inicial del Universo, el momento del origen que los científicos han denominado Big Bang, ocurrió hace unos 13.500 millones de años. Casi 400.000 años después, se formaron las primeras estructuras, las primeras estrellas se agruparon en galaxias y la luz inundó el espacio de entonces. Esa luz permanece todavía, sus restos, en forma de radiación de microondas. A través del análisis de esas microondas, los instrumentos a bordo de la sonda pretenden medir las variaciones de temperatura de la luz primigenia y sus fuentes, y a través de estos datos, encontrar la manera en que se formaron las primeras estructuras en el cosmos, y el origen, cantidad y organización de la materia oscura, clave en las teorías cosmológicas actuales.

La misión del observatorio Herschel es analizar galaxias lejanas en el espectro infrarrojo, para lo que cuenta con un espejo de 3,5 metros de diámetro. Por medio de este espejo y de otros aparatos de medición equipados, como espectrómetros, estudiará la formación de las galaxias en el universo primitivo y analizará la química molecular del universo.

Uno de los principales retos de estas sondas es la de mantener los ciertos instrumentos de medición a una temperatura cercana al cero absoluto, 273 grados bajo cero, para lo que equipan tanques de helio y un avanzadísimo sistema de refrigeración, actualmente son los ingenios humanos que más avanzada tecnología e ingeniería incorporan, aparte del LHC (Gran Colisionador de Hadrones). Uno de los instrumentos de la sonda Planck trabaja a 272,9 grados bajo cero, la temperatura más baja que se puede alcanzar.

El desarrollo de las sondas ha contado con la participación de los 18 países integrantes de la Agencia mas Estados Unidos y Canadá. Unos 40 institutos europeos y norteamericanos han trabajado en los instrumentos a bordo de los satélites.
Euro Mundo Global.  Todos los derechos reservados.  ®2020   |  www.euromundoglobal.com