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14 de julio de 2020, 1:56:50
América


Quién es Anthony Fauci, el médico capaz de corregir la actitud de Trump frente a la crisis del coronavirus

  • Fauci es el médico más conocido de Estados Unidos. A sus 79 años, sigue siendo el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciones, cargo que mantiene desde 1984.
  • Ha trabajado con seis presidentes desde Ronald Reagan. Trump es un reto adicional


03ABR20 – WASHINGTON – EEUU.- Cuando estalló la crisis del coronavirus en Estados Unidos y la cifra de infectados empezó a subir dramáticamente, la pregunta de un periodista a Donald Trump resonó: ¿Dónde está el doctor Fauci? El presidente respondió: “Ha estado conmigo hasta hace un momento. Ahora está en otra reunión”.


La angustiosa duda no era menor. Anthony Fauci, el experto epidemiólogo y respetado doctor que se ha convertido en el rostro científico en la lucha contra el coronavirus en Estados Unidos, no estaba al lado del presidente como en otras ocasiones.

¿Le habría molestado a Trump su continua exposición mediática? ¿Le disgustó al presidente que le enmendara la plana continuamente sobre las consecuencias de la pandemia, en días en que él minimizaba el virus? Las especulaciones en los medios y las redes sociales no se hicieron esperar. Sus críticos decían que Trump, a quien no le gusta que lo corrijan en público ni en privado ni le quiten protagonismo, ya se había hartado de Fauci.

Pero Fauci no es cualquiera. Es el médico más conocido de Estados Unidos. A sus 79 años, sigue siendo el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciones, el NIAD, cargo que mantiene desde 1984. El epidemiólogo, que ha trabajado con seis presidentes desde Ronald Reagan, está acostumbrado a lidiar con el poder. Aunque Trump es un reto adicional.

"Camino por una línea floja", reconoció en una entrevista al diario “The New York Times. "He dicho cosas al presidente que no quiere escuchar y he declarado públicamente cosas distintas de lo que él asegura", dijo en su momento.

La imagen del doctor Fauci llevándose la mano a la cara en plena conferencia de prensa mientras Trump hablaba sobre una supuesta conspiración contra él en el inicio de la crisis del Covid-19 se hizo viral, y mostró entre líneas la ardua tarea del médico para convencer al presidente de los hechos.

Aunque el mandatario ha cambiado de discurso en los últimos días y hasta incluso ha insinuado poner en cuarentena a todo Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut, Trump no ha dejado de ser grandilocuente. Como cuando aseguró a inicios de marzo que tendrían una vacuna “en tres o cuatro meses”, siendo corregido de inmediato por Fauci delante de la prensa: “No habrá una vacuna. Recién comenzarán los tests para desarrollar una vacuna. Como le he dicho, señor presidente, esto demorará de un año a un año y medio".

El doctor ha preferido minimizar los desacuerdos públicos. “Él se expresa de una manera que yo no hubiera escogido porque puede crear malentendidos sobre cuáles son los hechos, pero en los temas importantes, él me escucha”, ha dicho a la revista “Science”. “Pero yo no puedo lanzarme hacia el micrófono para apartarlo".

La extrema derecha estadounidense, sin embargo, ya lo tomó como objetivo y en las redes sociales están publicando información falsa sobre la trayectoria de Fauci, señalándolo incluso como un “fraude” y un aliado político de Hillary Clinton.

“No me sorprendería si, al final de este proceso, resulta descartado”, ha dicho con preocupación a “Los Angeles Times” Peter Staley, un activista contra el SIDA que conoce a Fauci desde hace décadas. “Si eso ocurre, todos estaremos en problemas. Él cuenta con más experiencia en epidemias que probablemente nadie en el planeta

Una eminencia

El doctor Fauci fue uno de los primeros en dedicar su energía en la investigación del VIH/Sida, cuando los casos empezaron a multiplicarse en Estados Unidos en los años 80. Para ese entonces, ya estaba a la cabeza del NIAD y tenía línea directa con el presidente Reagan sobre cómo armar un plan de emergencia ante una enfermedad desconocida y que en su momento generó pavor en el mundo.

En sus investigaciones, el doctor logró avances significativos para comprender cómo el VIH destruye el sistema inmunológico del cuerpo y ayudó a desarrollar estrategias para reforzar las defensas.

Ahora, para atajar el COVID-19, Fauci duerme apenas unas cuatro horas al día. Su jornada se reparte entre supervisar los trabajos en la búsqueda de una vacuna, la visita de hospitales e interminables reuniones en la Casa Blanca.

El doctor sabe que la crisis tiene para rato. Apenas el domingo dijo que Estados Unidos podría contar hasta 200 mil muertes por la pandemia.

Trump, que ha decidido hilar más fino ante las cifras de terror que tiene ahora su país, ha reconocido que Fauci “es una estrella”. Aunque refunfuñe por dentro por opacar su presencia.

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