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13 de diciembre de 2019, 3:18:52
Madrid


El movimiento feminista sale a la calle contra el negacionismo de la violencia machista enarbolado por Vox

  • Un año más, decenas de ciudades acogen protestas por el Día Internacional contra la Violencia Machista y exigen medidas contundentes.
  • El foco está puesto en Vox, el partido de extrema derecha que ha dinamitado el consenso en las instituciones y cuyos discursos "provocan un rearme del patriarcado", dicen las convocantes en Madrid


26NOV19 – MADRID.- Al paso por Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, las manifestantes han gritado "vergüenza". También se ha oído "Abascal, vuelve a tu corral". Solo unas horas después de que Vox boicoteara el acto oficial del Ayuntamiento de Madrid por el Día Internacional contra la Violencia Machista, el movimiento feminista ha vuelto a salir a la calle un 25N más.


Las razones ya las habían dejado claras unas cuantas decenas de mujeres a las puertas de Cibeles, donde han levantado papeles con los nombres de las asesinadas: 1.028 desde 2003. La última, esta misma mañana en Tenerife. Mientras, dentro de la sede, una superviviente respondía al discurso negacionista de Javier Ortega Smith: "No se hace política con eso", le ha espetado.

Tras una gran pancarta con el lema 'Cuidado, el machismo mata. Tolerancia cero', la cabecera de la manifestación ha comenzado a andar seguida de mujeres a título individual y decenas de colectivos feministas. Tras la pancarta principal, otra más elevada reza "abolición prostitución. No pornografia. No vientres de alquiler", temas que representan algunos de los debates abiertos en el seno del movimiento feminista y que este año -al igual que el pasado- se incluyen como reivindicaciones en el manifiesto.

Con la rabia y la emoción de Nadia Otmani, la mujer que se ha enfrentado al portavoz del partido de extrema derecha, una marea violeta ha partido pasadas las 19.00 horas del Paseo del Prado de la capital para desembocar en la Puerta del Sol. La convocatoria se repite en ciudades y pueblos de toda España. Este año, en Madrid, el frío ha dado una tregua a una manifestación que se celebra desde 1996 y que en muchas ocasiones ha transcurrido pasada por agua. Hoy el objetivo parece más claro que nunca: responder a la irrupción de "partidos de ultraderecha con discursos machistas y negacionistas que están provocando un rearme del patriarcado", dice El Foro de Madrid contra la Violencia a las Mujeres en el manifiesto.

Con una batucada que anima la protesta, las asistentes han comenzado lanzando proclamas contra Vox: "Abascal, vuelve a tu corral", "Escucha Vox, las víctimas tienen voz" o "En nuestros derechos, ni un paso atrás". Junto a ellas, los lemas que se repiten en cada manifestación feminista, entre ellos, "no estamos todas, faltan las asesinadas", "no es un caso aislado, se llama patriarcado" o "con ropa, sin ropa, mi cuerpo no se toca".

Pasados 15 minutos del inicio de la movilización, la cabecera ha pasado por delante de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, a donde se han dirigido las miradas de las manifestantes con gritos de "vergüenza" y "alcalde, la calle está que arde". Durante unos minutos, las asistentes se han parado de espaldas a la fachada del edificio para clamar "aquí estamos las feministas" y "que no, que no, que no tenemos miedo".

Tras la cabecera, una riada de mujeres jóvenes, gritan contra la violencia machista. "Qué subidón ver tantas jóvenes. Lo tienen clarísimo", dice una mujer que conversa con una amiga a un lado de la fuente de Cibeles. Lo mismo piensa Gloria, que un año más ha acudido a la manifestación del 25N tal y como lleva haciendo desde la primera convocatoria. A sus 77 años, asegura que "el gran fuerte" del movimiento feminista es que "se renueva. Las jóvenes vienen pisando fuerte y eso es lo mejor que puede pasar", explica. Gloria considera "un atraso" el discurso de Vox sobre la violencia machista y asegura que "da cobertura a los asesinatos machistas". Sin embargo, confía en que "el feminismo está asentado" y, con el tiempo, "lo estará más", asevera positiva.

"¡Antes de Vox también había asesinatos!", exclama una de las amigas con las que ha venido, que escucha la conversación. Ambas prefieren centrarse en lo que aún queda por lograr, entre otras cosas, "el desarrollo de la Ley contra la Violencia de Género" para "que llegue un día en que sea incuestionable justificar la violencia contra las mujeres", concluye Gloria, que se ha pintado un símbolo feminista de color morado en la mejilla izquierda.

Vox ha dinamitado en las instituciones el consenso respecto a la violencia de género y ha aprovechado este 25N, cargado de simbolismo y de actos, para remarcar una vez más su ofensiva contra el feminismo. Su oposición se ha materializado en la imposibilidad de muchos plenos municipales y en diferentes autonomías para aprobar declaraciones institucionales, que necesitan de unanimidad para salir adelante. En la capital no se ha hecho por primera vez en 14 años. El hecho no es aislado y responde a un argumentario oficial del partido con el que la formación de Santiago Abascal pretende reventar los actos de este día.

"Es terrorismo machista"

Como en todas las convocatorias feministas, el morado ha vuelto a ser el protagonista este 25N. Banderas, pañuelos y bufandas ponen el toque de color a una protesta multitudinaria."Tranquila, hermana, aquí está tu manada" o"No es no, lo demás es violación", clama un grupo de chicas jóvenes a las que se les une el resto. Raquel y Violeta, de 19 años, llevan viniendo tres años a este tipo de movilizaciones y portan pancartas caseras hechas por ellas mismas. En dos de ellas se puede leer "ni sumisa ni devota, te quiero libre y loca" y "¿Cansado de oírlo? Nosotras de vivirlo"."Mi abuela me ha dicho que ella vendría si pudiera como iba a las manifestaciones contra el terrorismo de ETA", cuenta Raquel, que señala tajante que la violencia contra las mujeres "es terrorismo machista".

Una hora después del inicio de la manifestación, por delante de la Cibeles siguen pasando asistentes y aún el Paseo del Prado alberga a un enorme grueso de ellas. Isabel camina junto a algunas amigas que pertenecen al colectivo Vikalarre, afincado en el madrileño barrio de Vicálvaro. Natural de Logroño, llegó a la capital hace tres años para estudiar Trabajo Social y, desde entonces, se suma a las manifestaciones feministas. "Cuando empecé no me esperaba que un tiempo después tuviéramos que ver a un partido político con un discurso que claramente cuestiona los derechos de las mujeres. Ahora más que nunca hay que estar en la calle porque esto es una ducha doble: por un lado, hay que rebatir a los que niegan que exista la violencia de género y, por otro lado, hay que seguir aplicando y mejorando las políticas para que sean eficaces", reflexiona a sus 25 años.

Marta Borraz

fuente: eldiario.es

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