Euromundo Global MADRID EDICIÓN DIGITAL
23 de septiembre de 2019, 22:34:01
Opinión

Opinión: “Mi Pequeño Manhattan…”


La degradación de la cultura

Por Germán Ubillos Orsolich

23JUN19 – MADRID.- La cultura se paga. La cultura tiene un precio, el precio de las horas, los días o los meses que el artista necesita y consume en pensar, concebir y decidir hacer una escultura, escribir un libro o componer una sinfonía. Desde siempre la cultura se ha pagado, Grecia, Roma, Renacimiento, siglos XIX y XX o mejor primera mitad del XX.


Desde Mariano José de Larra hasta nuestros días más cercanos todo el que plasmaba una idea, una frase, un conjunto de palabras llenas de sentido o de sentimiento en cualquier revista, diario, publicación o panfleto que se precie cobraba unas monedas compensatorias con las que poder entrar en la taberna más cercana y echarse al coleto un buen vaso de vino o un caldo con el que calentar su famélico estómago, pues el artista, el escribidor o escribidora, escultor, compositor, pintor o músico es un ser humano lleno de necesidades.

Pero he aquí que llegó un día en el que las dichosas “hipotecas ninja” o los jóvenes bursátiles neoyorquinos robaron y desequilibraron de tal manera el complejo y delicado sistema capitalista occidental que todo estuvo punto de explosionar y perecer, y los cajeros de cerrar sus bocas.

El universo mundo estuvo a punto desaparecer de nuestra vista, de nuestras vidas. Creo que lo salvó un tal Bush, no sé padre o hijo, en últimas instancias, ¡ah, y la Reserva Federal de los Estados Unidos de América de la que dependemos en mayor o menor medida todos los pueblos de la tierra!

Bien, ese día se nos dijo a buena parte de los artistas que ya no nos podían pagar. ¿Y qué pasó?, pues nada, porque los artistas de verdad, de raza, no pueden vivir sin producir, sin crear, sin dejar de escribir o componer, o esculpir o pintar.

Los taimados empresarios se dieron cuenta enseguida de que aquellos pobres parias seguirían produciendo cultura aunque no les dieran las monedas para enjugar sus gaznates o atemperar sus estómagos…….Y aunque la crisis de las hipotecas ninja había terminado hacía ya mucho tiempo, no fue así para los llamados colaboradores.

Todo entró entonces en un círculo vicioso y perverso, antes nunca conocido, dentro del cual la cultura no se valoraba y no se remuneraba, se confundía con un vasto divertimento plebeyo sin mérito alguno, porque nadie levantó la voz en defensa de aquellos desheredados.

La llamada “inteligencia artificial” pronto sustituiría a los seres humanos a los que solo les quedaría el patrimonio de la imaginación y la fantasía, el último reducto.

Después todo se desvaneció y amaneció una nueva era donde la cultura y el arte eran tan ignorados por las autoridades como por el pueblo llano.

Un mundo literalmente deleznable en muchos de sus aspectos si se comparaba con el anterior.

Un mundo sin los valores de siempre, donde se hacía ingrato y difícil sobrevivir.

.

Euro Mundo Global.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.euromundoglobal.com