Euromundo Global MADRID EDICIÓN DIGITAL
23 de septiembre de 2021, 10:17:29
Aviación y Turismo

México


El Fuerte de San Diego en Acapulco, el mejor conservado de América

Por A. del Saja – Miembro de FEPET


22DIC16.- Dicen que es la fortaleza mejor conservada de América. El Fuerte de San Diego que domina la bahía de Acapulco, se levantó para proteger de los piratas el importante comercio marítimo que registraba el puerto mexicano. Esta singular edificación acoge hoy el Museo Histórico.


Casi 50 años después de la muerte de Cristóbal Colón, Acapulco logró un gran protagonismo estratégico y comercial como consecuencia de ser punto de partida y de arribada de las rutas marinas a Filipinas. La riqueza generada por este tráfico marino despertó la codicia y el interés de otros reinos. Inglaterra, con sir Francis Drake y sir Thomas Cavendish; Holanda, con Oliver van Noort y Joris van Speilbergen, entre otros, encontraron en el Pacífico un escenario para disputarle a España sus dominios y hacerse de sus riquezas.

Precisamente, la construcción de la fortaleza de San Diego, llevada a cabo entre los años de 1.778 y 1.783, con su singular traza en forma geométrica de pentágono, formó parte de la política de la Corona española para crear un estructura de defensa a lo largo de sus posesiones en todo el litoral del Pacífico. Tuvo un costo de más de 600.000 pesos. Al término de su edificación se le denominó Fuerte de San Carlos, en honor al rey de España, pero la costumbre hizo que se conservara el tradicional nombre de San Diego, que había tenido el primer castillo sobre el que se levantó éste, nombrado así en recuerdo al santo de la devoción del virrey Diego Fernández de Córdoba, que fue quinen le mandó construir.

Al concluirse contaba con cuatro bóvedas con galeras para pertrechos, víveres y cuarteles de la tropa; ocho bóvedas más pequeñas para almacenar pólvora y armas, así como para albergar a la guardia principal y a los oficiales; un calabozo, galera para presos, cocina y dos aljibes.

El fuerte, que entonces eran bañados sus cimientos por el agua de la bahía de Acapulco, se levantó para proteger a los galeones que arriaban al puerto al final de su viaje de “tornavuelta” desde Manila. Ahora, tras la construcción de la avenida Coster y zonas portuarias, el fuerte está a más de un centenar de metros de las aguas de la bahía.

La antigua fortaleza, -la mejor conservada de América-, muestra una síntesis de su rico pasado: la cultura de los primeros pobladores, la conquista de los mares del Sur, el comercio de Oriente, la piratería en el Océano Pacífico, la hazaña militar de José María Morelos y otros aspectos relevantes.

Las colecciones artísticas que integran el patrimonio de este mueso, repartido en 13 salas de exposición, son obras que configuran un patrimonio selecto, además de que proceden de allende del océano de la región de Guerrero o que viajaron por sus caminos. Esto le imprime la característica de un Museo de Sitio.

En sus diversas salas de exposición no hay que dejar de ver la carroza real, la maqueta del navío San Pedro, las sedas, marfiles y la porcelana china. Son obras que configuran un patrimonio notable, pues nos hablan de mundos lejanos que se unieron a través de una ruta comercial durante 250 años, al igual que de la región de Guerrero con sus interesantes culturas arqueológicas como la cultura Mezcala, integrada con influencias Mayas y Olmecas, mezcladas con grupos locales, que lograron crear centros ceremoniales y un complejo de figuras y máscaras conocidas como estilo Mezcala con fuertes rasgos geométricos.

Recorriendo las distintas dependencias se nos montará la Política de defensa de la Corona española y la construcción del Fuerte de San Diego, así como los asentamientos prehispánicos de Acapulco y los grupos étnicos existentes en el momento de la llegada de los españoles; y la importancia de la Nueva España detrás de la expansión de nuevos territorios.

El descubrimiento de la ruta de Acapulco-Manila-Acapulco, el intercambio comercial de la época centrado en la seda, marfiles, mobiliario y porcelana, se aborda igualmente, así como la piratería en las costas americanas, la diferencia entre piratas, bucaneros, filibusteros y corsarios. El visitante adquiere conocimientos sobre la transculturación, es decir, la fusión de dos culturas que en su proceso histórico se entremezclaron y dieron forma a una nueva: la cultura filipina. En el fuerte hay una capilla. Al respecto, es importante resaltar que la Corona de España intentaba propagar la fe católica en todas sus posesiones, pues toda empresa militar también era de evangelización.

El Castillo de San Diego nunca fue asaltado por los piratas. En caso de sitio podía albergar a hasta 2.000 personas.

En un reciente viaje a Acapulco hemos podido comprobar la potente huella que dejó el tráfico marino a Filipinas y cómo se recoge en el Museo Histórico del Castillo de San Diego, que recibe numerosas visitas no solo de turistas, sino, también, de estudiantes y escolares.

Euro Mundo Global.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.euromundoglobal.com