Euromundo Global MADRID EDICIÓN DIGITAL
24 de agosto de 2019, 4:56:14
Economía


España tendría más de cuatro millones de parados aunque no estuviéramos en crisis


BBVA Research calcula que en condiciones normales de crecimiento económico el desempleo en España no bajaría del 18%. Insta a continuar con las reformas para mejorar el potencial de crecimiento de la economía y reducir el paro estructural


La última foto fija del mercado laboral que ha realizado el Instituto Nacional de Estadística no podía ser más demoledora: tras el primer trimestre del año la cifra de parados en España asciende ya a 6.207.700 personas.

El dato implica que de cada 100 residentes en España que desean trabajar 27 no pueden hacerlo, una tasa de desempleo de la que no existen precedentes y que sitúa a nuestro país como uno de los lugares con más paro de todo el planeta.

Observadores internacionales como la agencia de calificación Fitch creen, además, que ésta todavía no ha tocado techo y que llegará incluso hasta el 28,4% en el arraque de 2014.

Con las nuevas previsiones del Gobierno apuntando a que la tasa de paro no bajará del 25% hasta 2016, el único resquicio de esperanza parece ser que una aceleración de la recuperación económica europea sirva como palanca para que España vuelva a generar empleo.

Pero, ¿hasta qué punto la reactivación del rendimiento normal de la economía puede resolver el problema del paro en España? ¿Cuántos de esos empleos que se han perdido se recuperarán cuando la economía española retome su velocidad de crucero?

Los economistas han creado el concepto de desempleo estructural para definir la tasa de paro 'de equilibrio' que le correspondería a una economía determinada en una situación virtual en la que todos los parámetros que influyen en ella funcionaran con total normalidad.

Las noticias que trae la teoría económica desde esa perspectiva no son demasiado buenas.

Según el servicio de estudios del BBVA, la tasa de desempleo estructural de la economía española estaría entre el 18% y el 19%, lo que implica que en una situación de velocidad de crucero España continuaría arrastrando más de cuatro millones de parados.

Y ése es uno de los mejores escenarios posibles, porque si nos fiamos de los economistas de la Comisión Europea, la tasa de paro estructural de España sería del 21%, lo que implicaría que aunque España superara la crisis su cifra de parados apenas se reduciría en medio millón respecto a la actual: 5.722.569.

La parte positiva del asunto es que el desempleo estructural es sólo un indicador teórico, que, además, varía mucho con las fluctuaciones de la economía.

Para Bruselas, por ejemplo, en 2006 la tasa estructural de paro de la economía española era del 11%, es decir, que se habría incrementado en diez puntos en sólo seis años, una evolución muy poco estructural. Para BBVA Research, la crisis ha empeorado algo menos ese indicador: del 14% al 18%.

La negativa, que las previsiones del Gobierno parecen señalar que a España aún le costará varios años recuperar esa tasa de paro de equilibrio.

El impacto de los ajustes en el empleo

Las nuevas previsiones que presentó el Ejecutivo hace poco más de una semana estiman que la tasa de paro no bajará del 25% hasta el año 2016, es decir, dentro de cuatro años.

Cuatro años en los que el Ejecutivo reconoce que la prioridad es alcanzar el déficit del 3% del PIB por encima de cualquier otro objetivo, incluso el de crear empleo, lo que se traducirá en contención del gasto y escasas medidas de estímulo económico.

De hecho, desde el Gobierno se reconoce que esa mínima reducción de la tasa de paro vendrá más por la salida de inmigrantes que vinieron a trabajar a España durante los años del boom y por las salidas de trabajadores españoles en busca de trabajo, que al efecto de la creación de empleo.

Sin embargo, según BBVA Research, la política de consolidación fiscal y reformas estructurales puede tener efectos negativos a corto plazo, pero contribuye a mejorar las expectativas futuras de creación de empleo.

"Las medidas de consolidación fiscal son importantes, pero también es importante acompañarlas de reformas que disminuyan el desempleo estructural", asegura el servicio de estudios de la entidad.

El planteamiento es que, en efecto, es necesario que la economía crezca para crear empleo, pero también es necesario mejorar aquellas cosas que funcionan mal en la economía a través de reformas estructurales para que ese crecimiento consiga reducir el paro en mayor medida.

Entre otras cosas, porque en ausencia de reformas la tasa de paro normal de la economía española será ese 18% mencionado anteriormente.

Según los cálculos que han realizado los investigadores de BBVA Research, por cada punto que se reduce el paro estructural con la política de reformas, el déficit estructural español se reduce en 0,7 puntos, "es decir, nos ahorramos 7.000 millones de euros"

Fuente: www.lainformacion.com - Bruno Pérez

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