Editorial
Por
Jorge Infante Velarde
Última actualización 06/03/2010@00:06:41 GMT+1
Que Estados Unidos busca posicionarse de nuevo en el complejo mapa político latinoamericano actual es algo más que evidente y la prueba más tangible de ello, es que uniendo la acción a la palabra, por estos días una nueva etapa en las maltrechas relaciones entre Bolivia y Estados Unidos ha comenzado a dibujarse.
Estados Unidos ha enviado a un alto funcionario de su servicio exterior a La Paz para conversar directamente con el canciller boliviano David Choquehuanca. El subsecretario para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, a su arribo a la capital administrativa y política de Bolivia, expresó de manera clara el deseo de su gobierno de recomponer unas relaciones diplomáticas que son muy importantes dentro del concierto latinoamericano.
La visita del alto personero norteamericano se inscribe en el propósito anunciado semanas antes por la secretaria de Estado Hillary Clinton, en el sentido de que USA, no puede seguir ignorando o dando la espalda a algunas naciones latinoamericanas entre las cuales obviamente, se encuentra Bolivia país con el cual el anterior presidente norteamericano (Bush), tuvo de todo excepto, unas relaciones fluidas. Como se recordará hubo expulsiones mutuas de los respectivos embajadores y la postura boliviana ha sido de una contundencia �quizás nunca esperada por el gobierno norteamericano-, que no tiene precedentes entre los países del cono sur americano frente a Estados Unidos.
Es evidente que USA busca una negociación para superar una crisis diplomática entre ambas naciones y con ese propósito, Shannon llegó a Bolivia para reunirse con Morales y negociar con el canciller David Choquehuanca las bases de un nuevo marco de relaciones. Hizo una breve declaración pero no aceptó preguntas. ''Estamos aquí basados en un acuerdo entre el canciller Choquehuanca y la secretaria de Estado Hillary Clinton de poner juntos grupos de trabajo de los dos gobiernos, para buscar una manera de profundizar nuestra relación, mejorar nuestro diálogo y para dibujar una nueva dirección en nuestras relaciones bilaterales'', señaló.
Morales expulsó hace ocho meses al embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, al que acusó de confabular con los opositores y después a otro diplomático por las mismas razones. En noviembre suspendió a la agencia estadounidense antidroga (DEA) por sospechas de espionaje.
En contrapartida, Washington ordenó la salida del embajador boliviano Gustavo Guzmán y suspendió a Bolivia unas preferencias arancelarias que permitían exportar sin aranceles al mercado estadounidense.
La influencia de Estados Unidos en Latinoamérica, se debilitó durante la gestión de George Bush a niveles nunca alcanzados antes. Esta situación ha permitido que otros países �tradicionalmente lejanos en cultura, política y negocios con Latinoamérica-, tales como China, Rusia, Irán y Corea del Sur, alcanzaran acuerdos de cooperación en diversos campos con varios países latinoamericanos abriendo una brecha de preocupación en Estados Unidos país que desde siempre, ha mantenido una política fuertemente intervencionista en las naciones iberoamericanas a través de acuerdos comerciales, militares y de cooperación que no siempre, fueron tales.
Es obvio que de momento y en el concierto general de Latinoamérica, Estados Unidos no lo tiene fácil ya que cuenta todavía con algunos escollos diplomáticos importantes como Venezuela por ejemplo pero hay signos, que pueden ser el comienzo de un cambio y sin duda, el acercamiento a Bolivia es la muestra de una nueva forma �por parte de EEUU-, de hacer política exterior con los países de Iberoamérica.