Hemeroteca :: 06/03/2010
165/478
Editorial
Por Jorge Infante Velarde
Última actualización 06/03/2010@00:06:41 GMT+1
Recién cumplidos los primeros 100 días del gobierno del presidente Obama ya comienzan a atisbarse cambios en la política exterior de EEUU hacia Latinoamérica.
Muy poco tiempo ha demorado el gobierno del presidente Obama en darse cuenta que definitivamente, "no puede permitirse" seguir dándole la espalda a los gobiernos del presidente Hugo Chávez, en Venezuela, o de su aliado, Evo Morales, en Bolivia, so pena de perder más influencia en la región.

Para nadie es un misterio que la anterior política (la del presidente Bush) colocó a Estados Unidos, en su nivel más bajo de influencia respecto de los países sudamericanos de los últimos 50 años. La política del gobierno Bush de ignorar o aislar a determinados gobiernos latinoamericanos no consiguió ningún efecto y muy por el contrario, contribuyó a aumentar la cada vez menor influencia que Estados Unidos viene manteniendo en el conjunto de los países de la región que ya no ven a EEUU como el “hermano mayor” del norte del continente.

El enfrentamiento del gobierno de Bush con algunos gobernantes a los cuales intentó aislar no consiguió ningún resultado y en cambio, permitió que países que tradicionalmente han tenido poco o ningún contacto con la región tales como Irán, China o Rusia, fortalecieran lazos comerciales y de amistad con naciones como Venezuela, Bolivia y Ecuador que son ahora mismo, las menos proclives a estrechar sus relaciones con Washington especialmente las dos primeras que han mantenido una firme postura de enfrentamiento y de no ceder ante las presiones del servicio exterior norteamericano.

Actualmente Irán y China han conseguido posicionarse en América Latina en niveles que nunca habían conseguido antes y que son sin duda, producto de la pérdida de influencia de USA a raíz de la situación de enfrentamiento que ha tenido Estados Unidos con algunos mandatarios latinoamericanos en los últimos años y es así cómo, en una situación impensable hace pocos años, y mientas China, Irán y Rusia acentúan su presencia en el Hemisferio, Estados Unidos recoge velas e intenta recuperar posiciones para llamar la atención nuevamente, de los países sudamericanos.

En los últimos años estos tres países (China, Irán y Rusia) han invertido en el sector energético y minero latinoamericano, y hasta han desarrollado importantes vínculos militares, como en el caso de Venezuela, que se ha convertido en el principal comprador de armas rusas en la región.


Embajadas vacías

Hillary Clinton, la secretaria de Estado norteamericana ha comprendido perfectamente esta nueva dimensión en las relaciones exteriores con América Latina y quiere corregir esta situación comenzando por restablecer aquellas embajadas (Bolivia y Venezuela) que en los últimos meses, han sido motivo de controversia por la expulsión de los representantes norteamericanos por los gobiernos de Chávez y Morales.

Clinton sabe que un primer paso para recuperar la influencia perdida sería el restablecimiento de relaciones diplomáticas normales con ambos países, aunque de momento, Washington no tiene una agenda clara al respecto.

Obviamente -y a juicio de analistas políticos-, parece más fácil en una primera etapa, restablecer vínculos diplomáticos con Bolivia que con Venezuela ya que con Chávez, el gobierno norteamericano tiene más allá de las diferencias ideológicas, fuertes divergencias en el terreno económico y político especialmente, por la cercanía de Chávez con Cuba (otra de las “piedras en el zapato” de la política exterior norteamericana) y por la influencia que despliega en la región el presidente venezolano.

Como se recordará, en septiembre pasado, Bolivia expulsó al embajador estadounidense al que acusó de participar en maniobras desestabilizadoras contra el gobierno y posteriormente, Chávez siguió el ejemplo boliviano en "solidaridad" con su aliado.

El tema Cuba

Desde que llegó al poder en enero pasado, el presidente de EEUU, Barack Obama, ha prometido "regresar a la diplomacia" para cambiar la política exterior estadounidense.

En la Cumbre de las Américas que tuvo lugar en Trinidad y Tobago, Obama invitó a los líderes latinoamericanos a iniciar una nueva era, en la que Washington abandonaría el impulso intervencionista en la región, mientras que los vecinos del sur dejarían de culpar al "imperialismo" de todos sus males.

Uno de los temas más debatidos en ese encuentro que tuvo lugar en abril fue el fin del aislamiento político y del embargo económico a Cuba, medidas que fueron reclamadas por varias naciones latinoamericanas que de manera individual y en conjunto, piensan que el embargo económico mantenido contra Cuna por más de 50 años, no ha servido en la práctica para nada, excepto para maltratar al pueblo cubano que ha sufrido de manera directa, la carencia de suministros y productos esenciales.

Está claro que la situación general en Sudamérica ha cambiado y que el conjunto de países ve hoy mismo, las cosas de diferente manera y que la idea de un cambio hacia otros rumbos está plenamente vigente y el rotundo triunfo del presidente Correa en Ecuador que ha prometido “profundizar el socialismo” es una muestra más de que con seguridad, las cosas nunca volverán a ser iguales para Estados Unidos en la región y que en el futuro, tendrá que negociar en condiciones menos ventajosas que antaño, sus relaciones bilaterales con cada país de la región.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (0)   No(0)
165/478
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de Euro Mundo Global
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.


EURO MUNDO GLOBAL
C/ Piedras Vivas, 1 Bajo, 28692.Villafranca del Castillo, Madrid - España :: Tlf. 91 815 46 69 Contacto
Diseño web: Cibeles.net | Páginas creadas con